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BAR ANKKA

Perfecto equilibrio de elegancia y rebeldía en dos plantas.

BAR ANKKA

En la planta a pie de calle, una propuesta elegante y refinada para el suelo, contrasta con el ladrillo recuperado existente, enmarcado por unas contraventanas clásicas e iluminado estratégicamente. Esto se complementa a la perfección con las texturas que se crean gracias a la iluminación sobre los azulejos que configuran la barra, y a la madera o la piel del distinto mobiliario, y con las magníficas luminarias y detalles dorados que pueblan el local.
Al contrario de lo que suele ocurrir, el interiorismo de este lugar hace que el techo sea también protagonista, combinando zonas de vegetación con madera y placas decorativas que delimitan los espacios y generan un entorno exuberante.
Muy distinto de su planta a pie de calle, el subterráneo es un espacio íntimo e informal, que desprende un ambiente grunge lleno de movimiento. Su apariencia desenfadada y rebelde rescata materiales callejeros, decapados, y envejecidos, que lejos de crear un entorno desaliñado realza una atmósfera donde dar rienda suelta a la creatividad.